Reconstruye lo que pasó al vencer el contrato

Revisa si hubo un nuevo acuerdo, una solicitud de prórroga o comunicaciones sobre la entrega. Distingue lo firmado de las conversaciones que no llegaron a formalizarse.

La permanencia posterior y la recepción de pagos requieren análisis conforme al contrato y la legislación. No debe asumirse automáticamente que nada cambió ni que comenzó una relación idéntica a la anterior.

Documenta cómo se han recibido los pagos

Identifica fechas, cantidades y conceptos. Si existen adeudos, sepáralos del objetivo de entrega; si las rentas están pagadas, eso no elimina por sí solo la necesidad de estudiar el vencimiento y la ocupación.

Conserva recibos y mensajes completos para evitar contradicciones entre lo cobrado y lo comunicado al ocupante.

  • Contrato original y modificaciones.
  • Pagos posteriores al vencimiento.
  • Avisos, respuestas y acuerdos sobre salida.
  • Estado del inmueble y documentación de las garantías.

La entrega puede requerir acuerdo o actuación judicial

Si existe disposición para salir, conviene definir fecha, llaves, revisión del inmueble y obligaciones pendientes. El documento de entrega debe reflejar lo que efectivamente se acuerda.

Si no hay acuerdo, corresponde valorar la terminación y recuperación por la vía aplicable. No se ofrece un plazo universal ni se identifica una acción únicamente por la palabra “desalojo”.

Evita forzar la salida

No cambies cerraduras, retires pertenencias, cortes servicios ni amenaces para conseguir la entrega. La estrategia debe atender la relación jurídica y los hechos, sin sumar un conflicto provocado por medidas de hecho.

Antes de firmar una prórroga o un nuevo convenio, revisa cómo afecta el objetivo de recuperar y las prestaciones que pudieran continuar pendientes.